Preguntar al tarot por una persona

A continuación te contamos si es posible preguntar al tarot por una persona. Aunque hay varias corrientes que afirman que es necesaria la presencia de esa persona a la hora de preguntar por una persona al tarot, lo cierto es que a menudo son las madres y las parejas quienes más recurren a preguntar al tarot sobre una persona a la que aprecian sin que esta esté presente. No sería, por tanto, necesario el consentimiento de este tercero. También existe la posibilidad de preguntar al tarot por una persona en su nombre.

El tarot solo tiene aquellos límites que imponga la persona que hace uso de él y es nuestra responsabilidad ser asertivos y coherentes con su utilización. Recurrir al tarot para preguntar por otra persona es una violación de su intimidad y no debe emplearse por mera curiosidad o con fines malintencionados. Por ello, aunque podemos preguntar al tarot por una persona, no debemos practicar intromisiones innecesarias en la vida de terceros. Es una herramienta que pretende ayudarnos a guiar nuestro camino para encontrar paz espiritual y que debemos usar por nuestro beneficio emocional.

Alda - Preguntar al tarot por personas

Entonces, ¿qué necesitamos para poder preguntar al tarot por otra persona? ¿Qué recomendaciones existen para utilizar el tarot con otra persona? ¿Qué preguntas debemos formular?

Resulta vital para una lectura fiable que la vidente o tarotista tenga la mayor cantidad de conocimientos posibles a la hora de preguntar al tarot por una persona, especialmente sobre el lugar que ocupa en tu mundo interior y las emociones que despierta en ti. Así, para poder canalizar tu propia energía hacia esa persona, es frecuente que te haga preguntas sobre ella, como su nombre, año de nacimiento y signo zodiacal.

Es cierto que el tarot es un arte enormemente subjetivo y que algunas personas son más susceptibles o están más predispuestas inconscientemente a este arte mientras que otras son casi imposibles de leer. Así, al preguntar al tarot por una persona debemos tener en cuenta que el tarot se sirve de nosotros mismos, de nuestra relación con esa persona. Pero nosotros somos el elemento conductor: no nos contestará desde el punto de vista del otro, sino desde donde nosotros podamos comprender: tanto las razones por las que hemos hecho la pregunta como las respuestas que intuye nuestro yo espiritual. En este aspecto es importante que busques atraer energías positivas con tus preguntas sobre ti mismo, pero especialmente sobre terceros, ya que ayudarías a desnivelar la balanza kármica en tu contra.

Si quieres preguntar por el amor o el trabajo de otra persona, como puede ser el de un hijo, una hija o alguien importante para ti, puedes hacerlo, pero deberás tener en cuenta que durante la consulta habrás de concentrarte mucho pensando en la persona sobre la que quieres hacer tu pregunta.

Si te cuesta mucho llevar a cabo este tipo de consultas, puedes coger como refuerzo una fotografía de la persona sobre la que quieres hacer tu consulta, estrecharla entre las manos y mirarla atenta. En las consultas de tarot telefónicas es mucho más fácil concentrarse a la hora de preguntar a las cartas, ya que realizarlo en un espacio en soledad sin la presencia física del otro es mucho más sencillo.

Alda - Preguntar al tarot por una persona

Un ejemplo de compleja lectura en estos casos puede ser una tirada a una pareja que busca en las cartas una terapia para una situación desagradable en su relación. Esta es una de las razones más poderosas para preguntar al tarot por una persona en concreto. A lo largo de la situación conflictiva ambos han adquirido sentimientos y percepciones negativas sobre el otro que se oponen radicalmente a la imagen idealizada de un principio. Además, está el agravante de que ambas personas entienden el conflicto desde puntos de vista opuestos que generan el desacuerdo, pero precisamente esa situación es la que comparten con mayor intensidad. En esta vorágine de emociones contradictorias se genera la dificultad, pero también la solución, pues lo que se debe lograr es entender el origen del problema desde ambas perspectivas y comprender cómo ha percibido la pareja cada problema.

Es importante que asumas la responsabilidad de tus acciones en la vida cotidiana y procures preguntar en positivo, evitando atraer energías negativas. Si preguntas por tu familia haz preguntas del tipo: ¿tendré hijos?, ¿mejorará mi relación con mis familiares o con X familiar? o ¿cómo llevarme mejor con mi suegra? Si preguntas por tu pareja son positivas preguntas del tipo: ¿es mi pareja ideal?, ¿qué piensa de ti y vuestra relación en este momento?, ¿necesita sanar heridas de anteriores relaciones para tener una plena contigo? Si preguntas por la salud de alguien pueden preguntar en términos generales por él.

Por último, nos gustaría señalar algunas cuestiones sobre las que no es recomendable preguntar al tarot ni sobre uno mismo ni sobre terceras personas: no se debe preguntar sobre la muerte (como cuando llegará), tampoco se recomienda utilizar el tarot para tratar cuestiones de salud o enfermedades concretas (los videntes no somos médicos y nuestra intuición desconoce la infinidad de posibles afecciones al respecto) ni para preguntar qué pasará ese mismo día o en un futuro muy próximo.