Hacer una pregunta al tarot

A veces se necesita hacer una pregunta al tarot (una pregunta específica) para luego ser capaz de eliminar de la cabeza las preocupaciones y aligerar la mente. ¿Lo has sentido alguna vez? ¿Cuántas veces ansiaste contar con alguien a quien cuestionar ciertas cosas? Si bien la lámpara de Aladino no es una opción, el tarot podría ser una alternativa a tus búsquedas.

Hacer una pregunta al tarot (una y solo una) alivia la ansiedad y evita que se hagan demasiados cuestionamientos, muy diversos, en poco tiempo. Es decir, una pregunta puntual siempre ahorra tiempo y dinero al consultante y ayuda al vidente o tarotista a ir directo al grano; sin vacilar. Es fundamental tener claro cuál es la pregunta. Y luego de plantearla, abandonarse a la suerte y dejar que las cartas hagan su trabajo. Que se manifiesten y te digan lo que tengan que decirte.

Rubí - hacer una pregunta al tarot

Al hacer una pregunta al tarot estarás priorizando un tema por sobre otros; una persona o evento sobre otras tantas alternativas. Esto significa agiliza la tirada de cartas y contribuye a que el vidente o tarotista se concentren en esa temática específica (salud, dinero o amor) y no en otras. En este sentido, focalizar la atención del profesional responsable y orientarla hacia un tema puntual brinda muchas más posibilidades de acierto. Se trabaja bajo menos presión.

Cuando se dispone a hacer una pregunta al tarot (y no diez), el cliente se juega el todo por el todo. No hay retorno, por decirlo de algún modo. Por ello, ve pensando qué le preguntarás al tarot. ¿Harás una consulta sobre amor, salud, futuro empleo, dinero o falta de él?

En el momento indicado, lanza tu duda o controversia al Universo, de modo que las cartas se dispongan a hacer su trabajo. Verás qué sencillo resulta.   

Hacer una única pregunta al tarot

Hacer una pregunta al tarot implica poner lo urgente por encima de lo importante. Priorizar y seleccionar, entre mil y una preguntas, una única consulta no es tarea fácil, pero te acostumbrarás. Al principio, de seguro los temas fluirán muy rápidamente en tu mente. Apúntalos para que no precises recordarlos. Pero plantea solo uno. Una única pregunta que satisfaga tu sed de saber sobre tu futuro; nada menos.

Para que se entienda: hacer una única pregunta al tarot aumenta las probabilidades de éxito y de aciertos. Se debe a que la persona a cargo de la tirada de cartas se dispone a estar centrado o centrada en aquello que se le plantea, y no fuerza ninguna situación o interpretación de los mensajes que las cartas «bajan».

Gracias a que solo es necesario responder a una pregunta, el tarot o, mejor dicho, la tirada de tarot propiamente dicha se circunscribe a un solo tema. La precisión en cuanto a la pregunta (se busca que sea concreta) permite llevar a cabo un servicio simple y preciso que mantenga al vidente centrado en aquello que preocupa a su cliente y no en varios temas a la vez. Por su parte, el consultante, en vez de hacer varias preguntas quizá no relacionadas entre sí, ordena su mente y la pone en sintonía con su corazón para plantear a los arcanos el tema más importante (y no unos cuantos). El que más lo preocupa o tiene en vilo a la espera de una solución o salida.

Sin duda, ya va siendo hora de que te atrevas a consultar al tarot. Piensa en tu pregunta y disponte a recibir la respuesta justa. Solo tú sabes «dónde te aprieta el zapato» y cuál es la principal fuente de preocupación en tu vida. Por ello, ya no es necesario ahondar en varios temas a la vez durante una tirada. Quizá solo sea cuestión de preguntar sobre un asunto preciso al tarot y dar con la respuesta cuanto antes. Por ello, lánzate con tu pregunta y pon a prueba el tarot. No tendrás motivos por los cuales arrepentirte.